Almudena Grandes: Bochorno
Hoy, en El País:
"Ya está, ya pasó. Así, como un niño enfermo, acariciado por su madre al emerger de la fiebre, deben sentirse hoy nuestros líderes. Ya está, ya pasó, ya terminaron estas elecciones tan engorrosas, que a ellos les han interesado menos que a nadie. Hoy ya pueden salir a la calle, jugar con sus compañeros a apedrear a los de enfrente, sin tener que acordarse de decir de vez en cuando la palabra Estrasburgo, con lo difícil que es pronunciarla bien, encima. Por eso, han preferido atrincherarse en términos más castizos, que si la crisis, que si el empleo, que si el paro, que si el sastre, que si los espías, que si el impuesto de matriculación, que si tu plan no funciona, que si pues anda que el tuyo, que si estoy contigo, Paco.
Ha sido una campaña bochornosa, como un ensayo de elecciones generales representado por actores aficionados, que balbuceaban con un chicle en la boca sin haberse aprendido el papel. Ha sido ineficaz, irresponsable, casposa y tristísima. Habrá costado un dineral, pero eso es lo de menos. Cada vez resulta más difícil creer en Europa, esa Arcadia feliz a la que los españoles que llegamos a conocer el franquismo, aunque fuera de refilón, mirábamos como a la patria del progreso y la razón, de la civilización y las libertades. A la que miramos después como un contrapoder universal, capaz de sostener el concepto de la sociedad del bienestar frente al neoliberalismo caníbal de Estados Unidos. A la que ahora es mejor no mirar, para no ahogarse en el intento de divisar el fondo de su infinito ombligo.
Ya ni siquiera consuela hablar de la Europa de los mercaderes, porque lo que pasa va mucho más allá de la economía. Europa cansa, porque está cansada. Europa aburre, porque está aburrida. Europa, aquella doncella seducida por un dios, se ha convertido en una vieja repintada, adicta al botox y a los rayos UVA. Y da pena verla."
ALMUDENA GRANDES

La Tafanera
del.icio.us





No me da como para decir aquí no ha pasado nada. A mí que cómo se sienten hoy los líderes es lo de menos y no da ni para un titular de prensa rosa. Esta forma tan degradada de hacer política es como una enfermedad sobreañadida a las pandemias acechando por ahí. ¿Por qué no poner a cero el contador y regresar a los principios? Qué queremos y cómo. Y basta de prestarnos a juegos sucios que todo lo reducen al absurdo. Como el del resultado obtenido. Oigo a Rajoy arengando a los adeptos o a los crispados o lo que quiera que sean quienes los han votado y me da una involucionitis que no veas. Como para ir a que me receten de esto ni nada... Nuestros políticos son muy buenos, pero sólo los votan la inmensa minoría. ¿Alguien tiene una explicación para tanta incongruencia?
Laudida, estoy contigo que el barrido ha de ser a fondo y que hay que parar cuanto antes este juego de egos que nada tiene que ver con lo que pasa en la calle, en los centros de trabajo, de salud, de enseñanza... La política no debe ser un teatro del absurdo, y no sé si se puede explicar tanta incongruencia, pero por lo que sí se es que por lo menos es importante nombrarla.
No criticamos a nuestros líderes en su justa medida. El sentido del humor es lo único que no nos van a quitar. Este teatro de marionetas en que se ha convertido el parlamentarismo. Y los periódicos, que se diría juegan a las tiendas antes que jugársela a la verdad. El panorama es deprimente. Y siempre que se da este panorama, los resultados electorales dan pena. Más caña a la impunidad. Elena Álvarez tiene razón en la entrada anterior; tampoco entre las filas de la Iniciativa els Verds se ha dado el ejemplo debido. Mucha gente pidió la dimisión de Saura y Saura se ha quedado donde el erre que erre de Magdalena Álvarez. Cien veces mejor dar ejemplo a que otros te lo den.